lunes, 30 de marzo de 2015

LA MARCA
B-30-03-2015
A mi hija
Qué desconocidas palabras pronunció Dios al crear tu sonrisa,
Con cuánta ternura ha de haber contemplado tu silencio de sueño,
Con qué paciencia tejió tus manitas inocentes,
Jugueteando como un pequeño dio un golpecito a tu corazón
Y dejó en el las notas del himno alegre del amor.
¿Qué estrellas primorosas fueron voluntarias
Para nacer en tus ojos?
De qué infinito vendrán las células que se abrazan
Y te cubren con el traje inmaculado de tu piel.
¡Con cuánta misericordia ha de haber escuchado mis rezos!
Para enviarte con tan alados pies,
Con tan alados brazos,
Con tan alados besitos que me ungen como rey,
¡Dios te dio ese poder de marcarme con el perdón!
Que al llegar mi traginada alma ante su juicio dirá:
“Tiene las huellas del amor en su frente,
Déjenlo pasar.”

No hay comentarios: